Recientemente, el mundo de la ciberseguridad ha sido testigo de cómo individuos aislados —a menudo autodidactas— han logrado penetrar los muros de la compañía. Estos casos no solo demuestran la fragilidad inherente de los sistemas complejos, sino que exponen las debilidades críticas en la arquitectura de identidad digital.
No siempre se trata de un genio informático descifrando códigos complejos. A menudo, el acceso no autorizado ocurre por descuidos comunes: hombre hackea facebook high quality