A diferencia de otros textos clásicos (como el de Marion y Thornton o el de Goldstein), Taylor logra un equilibrio perfecto entre la física introductoria y el nivel avanzado requerido en los últimos años de la licenciatura.
La sección de problemas es legendaria. No son ejercicios repetitivos; son desafíos que requieren pensar como un físico. Desde el cálculo de trayectorias bajo fuerzas centrales hasta el análisis de sistemas de muelles acoplados, hacer los problemas de Taylor es prácticamente un requisito para aprobar cualquier examen serio de mecánica.