Rick se arrodilló y, con la voz quebrada, confesó sus pecados, su orgullo y su desesperación. El pastor le recordó: “Dios no nos abandona en la oscuridad; Él nos llama a subir la escalera del arrepentimiento y la fe”.
Cómo juegos o prácticas aparentemente inofensivas pueden abrir puertas espirituales peligrosas. Rick se arrodilló y, con la voz quebrada,